14/05/2018 - Excursión a las Rías Altas y Georuta del Cromo

El próximo sábado Galicia Infinita se va de excursión a la “Serra da Capelada”, donde podremos disfrutar de una ruta geológica por los más altos acantilados de la Europa occidental y del núcleo de San Andrés de Teixido, origen de leyendas y un ancestral centro de peregrinación. Se dice que ya lo era en la Edad del Hierro, pero no se tiene constancia escrita de la existencia de romeros hasta el siglo XIV, y de la iglesia hasta el siglo XII.

La principal leyenda cuenta que San Andrés llegó en barca a la costa de este pequeño pueblo, y al correr en riesgo su vida a causa de un naufragio, Dios lo salvó, y su barca quedó petrificada con la quilla hacia arriba, convirtiéndose en la más grande de las islas Gabeiras, de ahí su forma. A cambio le pidió que todas las almas vivas o muertas acudiesen a un templo construido por él.

De ahí el dicho popular, “a San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo” (va de muerto quien no fue de vivo), que instiga a peregrinar al menos una vez en la vida a este recóndito lugar y su santuario, si no deseas ir después de finado, de una forma u otra, generalmente convertido en una culebra, sapo, lagarto o cualquier otro bicho. Por eso, cuando nos encontremos allí debemos tomar precauciones para no pisarlos, porque se podría tratar de un romero en su camino cara al templo, mezcla de piedra y yeso blanco.

 

 

Tal y como ocurre con el camino jacobeo, existen varios itinerarios para llegar a San Andrés a pie. El “Camino Vello”, transitado por el Padre Sarmiento en el siglo XVIII, con inicio en el monasterio de O Couto (en Narón) o en la ermita de Santa Comba (Ferrol) y de unos 42 km, la “Ruta dos Peiraos”, con inicio en el castillo de la Concepción (Cedeira) y de 14 km, La “Ruta de Cariño”, desde el pueblo del mismo nombre y de 15 km,  la “Ruta do medievo”, con 95 km y que parte desde Betanzos,  siguiendo el recorrido que hacían los Andrade, señores feudales de la zona, para cobrar los tributos a sus vasallos, y el “Camino del Mar”, una variante del Camino Norte de Santiago, mediante la cual los peregrinos aprovechaban para visitar a los dos apóstoles, San Andrés y Santiago, desviándose por la costa lucense y coruñesa hasta enlazar con el Camino Inglés a Santiago.

Los que sufren mal de amores y acudan a este lugar con encanto en la Noche de San Juan, noche meiga por autonomasia, no deben abandonar el lugar sin llevarse consigo “herba de namorar” (hierva de enamorar), una planta medicinal cuyo nombre científico es Armeria marítima, y que según la leyenda popular si se la consigue meter en el bolsillo a la persona amada, sus destinos quedarán unidos para siempre.

 

Herba de namorar (Fuente: Thomas Meyer – Wikimedia Common)

 

Pero San Andrés aúna muchos más mitos y tradiciones. Nos encontraremos allí con:

  • Los “milladoiros”, túmulos de piedras, amontonadas unas sobre las otras. Algunos de los cuales están formados por miles de éstas a lo largo de los siglos. Era costumbre que cada peregrino portase su propia piedra para agregarla a un túmulo, ya que éstos hablarán en el Juicio Final para testificar que el difunto ha cumplido con su obligación de acudir al santuario. Se pueden encontrar a los lados de los caminos o en lugares sagrados.
  • La “fuente de los tres caños” o “fuente del santo”, con el mismo caudal en verano que en invierno, y que según se dice nace de debajo del altar mayor del templo. Su función es informarnos sobre si San Andrés nos concederá o no nuestro deseo pensado con anterioridad. Para ello, antiguamente se bebía del agua manada de cada uno de los tres caños, para a continuación arrojar una miga de pan a la pila. Si flotaba tendríamos la seguridad de que el santo atendería la súplica. En cambio, si se hundía las esperanzas se desvanecían por el momento, instigándonos a regresar al año siguiente para reformular nuestra petición. Hoy en día, sus aguas no son potables, por lo que se sustituyó la costumbre de beber por la de lavarse la cara tres veces, cada una con el agua de cada caño. ¡Id pensando en vuestro deseo!
  • El ramo de San Andrés, que se aconseja llevar de vuelta a casa. Está compuesto de una vara de avellano, que simboliza la protección, al que se le atan unas ramitas de tejo, en gallego teixo, de donde proviene el nombre del pueblo, que simbolizan la salud, y en ocasiones, también “herba de namorar”, que simboliza la suerte en el amor.
  • Los “sanandresiños”, figuritas creadas con miga de pan sin fermentar, horneadas, y coloreadas en tonos vivos, que llaman a la buena suerte en distintos ámbitos de la vida, dependiendo de la forma que adopten. Con forma de santo, para atraer la buena salud física y mental; de flor o “hierba de namorar”, para el amor; de mano, para los estudios; de pez, para el trabajo, para que nunca falte el alimento; de escalera, para mejorar y ascender en el trabajo y los negocios; de barca, para los viajes, para que lleguen siempre a buen puerto. La Corona de San Andrés simboliza la protección y la paloma simboliza la Paz y las buenas relaciones.

 

Sanandresiños (Fuente: PepedoCouto – Galipedia)

 

  • Las tradiciones de llevar al santuario una ofrenda o una vela, y antes de salir de él, besar la pequeña imagen del santo, para que nos dé la bendición. Es lo que se conoce como “poner el santo”.

En los alrededores del pueblo fue abatido por los nazis, en plena II Guerra Mundial, el avión en el que viajaba Leslie Howard, el actor coprotagonista de “Lo que el viento se llevó”. Las causas del suceso aún no están claras. Dependiendo de las fuentes consultadas aseguran que era un espía al mando de los británicos, que deseaba coproducir películas con España y Portugal para neutralizar la propaganda nazi o que se trató de una simple desafortunada casualidad.

Además, existen varios miradores, en los que disfrutar de unas hermosas panorámicas de los acantilados y el mar. A uno de ellos se le llama “El bosque petrificado”, debido a las piedras con formas de castillos medievales y de animales mitológicos que en él se encuentran. Un lugar con auténtica magia.

Por la tarde, después de visitar San Andrés y algunos de sus miradores, realizaremos la interesante “Georuta del Cromo” guiados por el geólogo Francisco Canosa. Se trata de una ruta de dificultad media-baja en la que durante 4 kilómetros, y según las palabras del propio Francisco “se recorrerán los acantilados más elevados de la Europa continental, una vista privilegiada para contemplar el litoral entre Teixido y la Punta do Cadro. Una zona que geológicamente destaca por la presencia de rocas muy poco habituales en la superficie de nuestro planeta y que asociadas a ellas fueron descubiertas acumulaciones de minerales de cromo y platino. Pero esta visita guiada permite mirar también la presencia de una salientable falla que corta toda la Sierra de A Capelada”.

La idea es, si el tiempo acompaña, comer en un merendero, por lo que se recomienda llevar la comida de Lugo.  Podéis consultar el cartel de la excursión a continuación:

 

 

Iria Zeltia Pita Lorenzo

Técnico superior en Guía, Información y Asistencias Turísticas