25/04/2018 - Excursión a la “XXVII Feira do Viño de Vilachá”

La Feira do viño de Vilachá se distingue del resto de ferias vinícolas por su singular lugar de celebración, un conjunto bien estructurado de 42 bodegas con mucha historia y declaradas de interés turístico. Todas ellas siguen un mismo patrón arquitectónico: de piedra, planta baja, cubiertas por un tejado a dos aguas, y portón de madera constituyendo un único vano de acceso, de anchura suficiente para el vaivén de entrada y salida de grandes pipas y barriles. Algunas de ellas semienterradas en la tierra para la óptima conservación de los caldos que en ellas se producían, y que en algunos casos aún se continúan produciendo. Dispuestas a lo largo de pequeñas callejuelas empedradas como si de un barrio gremial se tratase, se encuentran rodeadas de árboles centenarios y de un pequeño riachuelo, conformando un lugar de especial belleza natural. Las edificaciones actuales son de los siglos XVIII y XIX aunque su origen se remonta a la alta edad media, ligadas a los monasterios de la zona, como el de Montederramo, el de San Vicente do Pino, en Monforte de Lemos, y algún otro ya desaparecido.

Pertenecen éstas y sus viñedos a la subzona Quiroga Bibei de la D.O. Ribeira Sacra. Sin embargo, sólo unas pocas de las bodegas participantes se acogen a la denominación de origen, obteniendo varios premios de carácter internacional y distribuyendo sus vinos en el mercado nacional. La mayoría son pequeñas bodegas de carácter familiar que utilizan métodos artesanales para la elaboración del vino, lo cual no implica una menor calidad. Las variedades de uva empleadas son diversas, pero predominando claramente la Mencía.

El ambiente que se respira en esta celebración es especial y auténtico. Al son de las gaitas y de los grupos de música tradicional gallega, los asistentes cantan y bailan, desde los más jóvenes a los más mayores. Se disfruta de la gastronomía regional en las carpas de las pulperías o en las mesas particulares que montan grupos de familiares y amigos, y los artesanos locales acondicionan sus puestos para exhibir sus piezas o licores.

Este año 2018 la música corre a cargo de los  grupos de Cantos de Taberna Macizas Centrais, Os amigos do Caldeiro, Os Galochas, Os Palletas, Os Recuncados, Os Somontanos, Raíces do Campo, Somosche D´Herbas y Son do Mao.

Una visita muy interesante es el Mirador de A Capela, a unos 15 minutos a pie del conjunto etnográfico a través de una pista. En él podremos admirar los viñedos sobre el río Sil, de donde se recolectan las uvas de los vinos a degustar mediante la práctica de la viticultura heroica, así denominada por lo escarpado del terreno, y el Camino de Invierno, empleado ya por los peregrinos medievales como alternativa al Camino Francés, evitando así las nevadas de las altas cumbres de O Cebreiro. Su itinerario parte de Ponferrada, atravesando las antiguas minas romanas de Las Médulas y la ribera del Sil, para finalmente llegar a la ciudad del apóstol.

 

Mirador de A Capela. Fotografía de Imxavitooh

 

La mayoría de las bodegas se encuentran cerradas durante todo el año, abriendo sus puertas unas pocas mediante citas concertadas con anterioridad, normalmente para grupos, o como furanchos los fines de semana y las tardes de julio y agosto. Así, la XXVII Feira do Viño de Vilachá se presenta como una muy buena ocasión para conocerlas, ¿nos acompañas?

 

 

Iria Zeltia Pita Lorenzo

Técnico superior en Guía, Información y Asistencias Turísticas